El Yoga. Historia y fundamentos.

Hoy en día, sin ninguna, duda el Yoga está influenciando enormemente a un gran número de personas occidentales. Miles de personas nos hemos acercado de un modo u otro a este “Arte de vivir”, cuya tradición en oriente se conoce desde hace más de cinco mil años.

Numerosos descubrimientos arqueológicos (figuritas de terracota, sellos con inscripciones y estatuillas, alguna mostrando un hombre en actitud meditativa) verifican la existencia del yoga ya hacia el 3000 a. de C., en el valle del Indo

 

Es difícil precisar el origen histórico del Yoga, ya que existen diferentes opiniones al respeto. El Yoga forma parte de las escrituras sagradas más antiguas de la India, los Vedas, donde nace toda la cultura hindú. "Veda" deriva de la raíz "vid" que significa conocer.

 

La palabra “yoga” deriva de la raíz sánscrita “yuj”, que significa sujetar, reunir, uncir, juntar, dirigir y concentrar la propia atención para su aplicación y uso. Se traduce también como unión o comunión. Significa pues la adhesión de todas las fuerzas de cuerpo, mente y alma, disciplina del intelecto, la mente, las emociones y la voluntad que ese yoga presupone, significa un equilibrio del alma que nos permite mirar la vida en todos sus aspectos con ecuanimidad.

Una ciencia práctica, precisa y perfecta, adaptable a todos y en todas circunstancias, concebida para inducir salud física, equilibrio mental y emocional. Compuesta de ocho ramas (según Patanjali): YAMAS, NIYAMAS , ASANA, PRANAYAMA, PRATYAHARA, DHARANA, DHYANA y SAMADHI.

YAMAS (códigos sociales)

 

Son, junto a los Niyamas, principios éticos válidos para todos, pero que los yoguis respetan estrictamente. Sólo se alcanza la perfección de estos principios por una práctica constante de yoga (abhyasa).

- Ahimsa: no perjudicar, no dañar a ninguna criatura viviente. Ni en pensamiento, ni en palabra, ni en obra.


- Satya: consiste en la verdad, la no-mentira. Ser verdadero, buscar la autenticidad, emanciparse de las apariencias, tanto en relación con los demás como consigo mismo.


- Asteya: traducido por no-robar, no-apropiación. No apropiarse de nada sin verdadera necesidad.


- Brahmacharya: se traduce por castidad. Pero este término hay que entenderlo bien. Se trata de abstenerse de toda clase de ideas y emociones de naturaleza inferior. Sólo pensamientos de amor y respeto deben alimentar la unión carnal.


- Aparigraha: no-posesión o pobreza bien comprendida, pobreza de espíritu. Desprenderse de toda forma de valoración que puede traer consigo la utilización de un objeto, facultad o situación.

NIYAMAS (códigos personales)

 

- Saucha: la "pureza". Pureza exterior: engloba la pureza del cuerpo (Shat karmas y ayuno), la pureza del lugar (vivir en un hábitat libre de elementos molestos) y la pureza de la orientación (se refiere a la manera en la que el cuerpo se orienta con relación a las direcciones cardinales).

Pureza interior: es la del Ser. Es el fruto de la posesión delos "tesoros celestes" o "virtudes" que representan las cualidades específicas del ser humano. El control de los sentidos, la ausencia de miedo, el contentamiento de espíritu, lecturas y estudios de las escrituras de sabiduría eterna (Vedas, Upanishads, Bhagavad Gita...) la sencillez, la dulzura, la veracidad, la resistencia, el perdón, la abstención de toda afirmación del yo, de toda posesión, apego, de toda enemistad, de toda envidia, de toda codicia, de la ira y de la agitación.


- Santosha: "contentamiento", contentamiento incondicional, en todas circunstancias tales como: placer o pena, ganancia o pérdida, gloria o desprecio, éxito o fracaso, simpatía u odio. Vivir en un "estado de reconocimiento" y de "dar gracias" permanente.


- Tapas: "austeridad" o renuncia a cosas reconocidas como indeseables. Austeridad física (ayunos), la austeridad verbal (abstenerse de toda palabra ofensiva) y la austeridad mental (silencio interior, evitar embarazar la mente con cosas banales con el fin de adquirir la alegría del espíritu y la concentración y recogimiento en la propia naturaleza divina).


- Svadhayaya: "desarrollo de sí mismo", desarrollarse hasta el punto de accedera a una percepción y conciencia inmediata y clara del Ser Supremo. Mediante el estudio de los textos tradicionales, los consejos y propósitos de aquellos que están más evolucionados y su puesta en práctica, la reflexión sincera y profunda en los problemas fundamentales relacionados con el individuo y su futuro, y la meditación.


- Ishvara Pranidhana: es el "abandono a la divinidad", a esa inteligencia suprema. Hablar, pensar, actuar constantemente de acuerdo con las leyes divinas, hacer ofrenda de todos los actos con el fin de llegar a superar todos los deseos profanos o personales, y emanciparse del querer para sí mismo.

ASANA (postura)

 

Son posiciones corporales que la columna vertebral adopta con relación a los miembros y la cabeza. El centro está constituido por el contenido de la columna vertebral, considerando el resto como la periferia. Actuamos sobre la columna para liberar nuestra energía vital y permitir un perfecto funcionamiento del sistema nervioso central (médula espinal, cerebro...).

Tienden a flexibilizar, fortalecer e integrar el cuerpo en pro del asana de meditación, concentración y pranayama.

 

 


Cada asana corresponde y desarrolla una actitud síquica:

Asana de estiramiento: aspiración espiritual y recto proceder.

Asana de lateralización: sensibilidad y compasión.

Asana de extensión: apertura y comprensión.

Asana de flexión: recogimiento e interiorización.

Asana de torsión: armonía y unicidad.

Asana de fuerza: voluntad y humildad.

Asana de equilibrio: equilibrio y desapego.

Asana de inversión: inteligencia e intuición.

Asana de meditación: amor y sabiduría.

"La práctica de asana transforma la mente y la conciencia torpes, distraídas o dispersas, haciendo que vayan alcanzando una atención unifocal."    (B.K.S. Iyengar)

PRANAYAMA (estimulación de la energía vital, prana)

Pra: constante, an: movimiento, "movimiento constante". Podemos definir prana como la energía responsable de la vida, de su manifestación, expansión y evolución. 

Para estimular prana serán necesarias una serie de prácticas que disciplinen los órganos que regulan la admisión y expulsión del prana aéreo. En las técnicas de pranayama consideramos prana como fuerza vital inducida por vía respiratoria, y pranayama, no como la respiración sino como el control de la fuerza muscular que moviliza la respiración. 

La eficacia del control respiratorio dependerá del equilibrio del sistema nervioso. 

PRATYAHARA (desconexión de los órganos sensoriales)

La práctica de pranayama prepara el camino a pratyahara (técnica de interiorización). 

Cuando mediante la práctica de la observación, nos desconectamos de los órganos sensoriales, evitando así la recepción y estímulos externos, el trabajo interior comienza.

Aparecerán innumerables impresiones o procesos mentales, procedentes de vivencias, experiencias, que deberemos afrontar y trascender. 

Las técnicas de interiorización tienen como finalidad la limpieza de todos los procesos mentales, bien sea por la observación sin represión de éstos, lo que los debilita, o bien por prácticas que unificando la fuerza mental contrarrestan su intensidad, anulándolos. 

DHARANA (concentración)

Consiste en fijar la atención en un solo punto u objeto, excluyendo todo lo demás. La mente debe mantenerse en el objeto de concentración. La conciencia se canaliza hacia un solo punto. 

Dharana se caracteriza por la fijación del objeto elegido con interrupciones que surgen a lo largo del proceso, debido a sonidos externos o por la aparición de pensamientos diversos en la mente.

El objetivo de dharana es potenciar la mente y como consecuencia de ello, intensificar la percepción. De esta manera se abre el acceso a estados de conciencia no habituales, que van a permitir el desarrollo de todo el poder creativo y la comprensión de Sí mismo.

El conocimiento de nuestra dimensión interior nos hace consciente del gran potencial existente en nosotros y a utilizarlo.

DHYANA (meditación, prolongación de la concentración)

Todos los esfuerzos del practicante se encaminan hacia la consecución del estado meditativo.

Para ello primero debemos desarrollar el dominio de la postura, la observación y regulación de la respiración, la interiorización y la concentración.

Cuando se han perfeccionado los pasos anteriores, cesa el esfuerzo y la experiencia meditativa brota naturalmente.

 

Se crea un espacio en nuestro interior, y una flexibilidad y claridad mentales que nos permiten controlar nuestra mente sin vernos afectados por los cambios en las circunstancias externas.

 

De manera gradual, desarrollamos una estabilidad mental y un equilibrio interior, permaneciendo siempre felices en vez de oscilar entre los extremos de la euforia y el desaliento.

SAMADHI (contemplación)

Estado elevado de conciencia producido por una  profunda meditación.

Estos son los medios adecuados para alcanzar el estado donde predomina el silencio y el contentamiento.

(Sat-Chit- Ananda)


Se puede decir que el yoga es un estado de Ser al cual se accede como fruto de la práctica.

Om Shanti...